Razones para aceptar la ira
La ira es desagradable. Nos hace sentir incómodos. Nos hace arrepentirnos. En una sociedad obsesionada con el «principio del placer», que busca sólo emociones «positivas» para evitar el sufrimiento, muchas veces parece que no hay lugar para la ira. Sin embargo, ignorar el dolor y la ira no es saludable. Esa puede ser la razón









